27 de agosto de 2008

mirá las vueltas de la vida...


No paro de asombrarme cada vez que me pongo a pensar en todo lo que viví en estos últimos cuatro años, que sin dudas fueron los más accidentados, en los que viví miles de cosas distintas. Ninguno se compara con el otro, a cada uno le corresponde una sensación y un sentimiento distinto. Hoy puedo decir que está bueno eso, porque aprendí de TODAS esas experiencias por las que pasé, cambie, crecí. Obviamente uno no se da cuenta de estas cosas de un día para el otro, al principio parece que si, que se aclara todo de golpe, pero cuando reflexionás y te pones a pensar en todo lo que pasaste -bueno y malo- te das cuenta que no, que fue todo un proceso darte cuenta que cambiaste,que ya no sos la misma persona. Hay cosas de lasque me arrepiento y que deseé no haber hecho, nivivido; pero depués de tanta refexión, consiente einconsiente, me di cuenta que sin todas esas cosasque quería borar yo no sería la que soy hoy...

24 de agosto de 2008

Una cosa... lleva a la otra...


Y si, es así, una cosa lleva a la otra. ¿Vieron cuando uno ve, lee o escucha algo y enseguida tiene un presentimiento? Bueno, créanme que muchas veces esos presentimientos se cumplen y nos llevamos una gran sorpresa si es que pensábamos que estábamos muy equivocados. Pero no siempre hay que dejarse llevar por esos presentimientos, tenemos que buscar pistas, que confirmen o refuten lo que estamos pensando; para así no darnos la cabeza contra la pared.

Lo digo porque me está pasando, puedo decir que tengo mucha certeza sobre ese presentimiento, pero no dejé que me gane, lo tomé con calma. No me dejé llevar por todo eso que leía y las conclusiones rápidas que sacaba mi cabeza, hay que pensar en frío y si no estamos seguros es mejor no creer; hay que dejar que pase el tiempo, pero siempre con los ojos bien abiertos, no descartar, ni quedarse con nada, no confiar en nadie por más amigo que sea. Una vez que tengamos las pistas suficientes, todo adquiere sentido por si solo. Si estamos preparados, vamos a saber aceptarlo y dejarlo pasar.
Yo en este momento podría estar muy mal, todavía no sé si es verdad eso que viene dando vueltas en mi cabeza desde hace unas semanas, pero todo (o casi todo) indica que si. Y si es así, creo que estoy preparada para lo que se viene. Después de todo, uno no siempre se sale con la suya, y mas si no fue capaz de decir las cosas a su debido momento...

23 de agosto de 2008

Es increíble...


Es increíble como una persona puede cambiar algo en tu vida. Pensar que hace dos años lo único que quería era olvidarte. Hoy en día ya no me importa, estoy aprendiendo a vivir con vos, no estás cerca, pero estás, no te puedo ignorar, no te puedo olvidar, no quiero olvidarte. Pero tampoco quiero volver a quererte como te quería antes, no quiero volver a caer en esa ilusión.

Ahora, ahora estoy aprendiendo que uno no siempre consigue lo que quiere, y que el mundo no se acaba por eso, hay que seguir, seguir adelante. No sé si eso me lo enseño alguien o lo aprendí sola, solo sé que cuesta seguir adelante, sin mirar atrás. No se puede olvidar el pasado, no hay que olvidar el pasado, forma parte de nuestras vidas y hoy somos lo que somos por todo eso que vivimos, que ya pasó.

Cuando ya estaba a punto de olvidarte, o de creer que te había olvidado, apareció alguien que estaba cerca tuyo, que te trajo de nuevo a mi vida. Al principio no quería saber nada de eso, quería tenerte lejos. Un año me costó acostumbrarme a esto, a que por más que quiera vos nunca vas a estar lejos mío, pero tampoco cerca. No quiero tenerte a mi lado, es algo que ya no necesito, al menos por ahora. Tampoco quiero tenerte lejos, formás parte de mí, gracias a vos, gracias a todos y a todo, hoy soy lo que soy.

Aunque tal vez nunca lo sepas, yo te quiero y siempre te voy a querer, no de la misma forma que antes. Pero uno nunca olvida a alguien que fue tan importante en su vida.

...y el día estuvo mal, hoy te soñé...


Si, hoy te soñé. Todos los días te sueño, en un sueño tan hermoso del que nunca quisiera despertar. A veces las noches no alcanzan, y te sueño despierta. Imagino como sería mi vida a tu lado, y me gusta tanto que deseo que las noches nunca terminen y así poder soñarte la vida entera. Los dos juntos, uno al lado del otro, queriéndonos, amándonos, sin importar nada ni nadie. Solo viviendo la vida, y siendo felices…

Pero es solo un sueño, un sueño que se acaba con la mañana, y quiere continuar, pero no puede…

Confusión y miedo al rechazo


Dos palabras que me invaden cada vez que aparece alguien nuevo en mi vida. Más que palabras son sensaciones que llegan con esa persona, que hacen que me paralice y elija imaginar como sería mi vida con ella, en vez de expresar mis emociones y sentimientos. Me gana el miedo, el saber que voy a sufrir si esa persona me rechaza, el no poder ser amigos. Es algo que tengo muy en claro, pero que no puedo evitar sentir. Sin dudas

preferiría no sentirlo, no experimentarlo.

Siempre espero que de el primer paso, como si sintiera lo mismo que yo, y sin embargo puede que no sea así. Simplemente espero, espero y espero; hasta que pasa algo que me hace dar cuenta que es tarde, no se si demasiado, pero tarde en fin. Y con eso llega la frustración, el sentir que una vez más fracasé. ¿porqué siento el corazón roto?¿que forma tenía de saber lo que me pasaba si yo nunca dije nada, oculté mis sentimientos cómo siempre?

Uno no puede saber que es lo que siente en otro si no le pregunta, o lo dice lo que siente primero. Pero uno siempre prefiere ilusionarse y creer que el otro siente lo mismo y que algún día, en el momento perfecto, nos dirá lo mucho que nos ama. Todo eso para tratar de evitar lo inevitable, la desilusión, el desamor, el corazón “roto”, y una amistad que se distancia y se aleja con el tiempo.

Si de todos modos vamos a terminar sufriendo, ¿porqué no enfrentar todo de una buena vez? ¿Porqué preferir la ilusión antes que la realidad, la verdad? Es verdad eso de que la verdad no ofende, sólo ofende cuando no la queremos ver, cuando no la queremos aceptar. Pero de todas formas la verdad, buena o mala, tarde o temprano, siempre se hace ver. Sólo hay que aceptarla y aprender a vivir con ella, no sirve reprocharse por todo lo que deberíamos haber hecho y no hicimos. Hay que seguir adelante, así se repita la historia mil veces, hay que seguir. Siempre hay que seguir…